Dibujar con formas geométricas: tres ejercicios sencillos

Dibujar con formas geométricas es una propuesta sencilla para empezar sin decidir de antemano cómo será el dibujo completo. Puedes convertir un círculo en una taza, un rectángulo en una casa o dos triángulos en las orejas de un personaje. Los ejercicios siguientes no buscan que copies un resultado: ofrecen un punto de partida que puedes cambiar.

Presentación de Dibuja con su pantalla de inicio y galería
Presentación de Dibuja con su pantalla de inicio y galería

Preparar un ejercicio para dibujar con formas geométricas

Elige una herramienta con la que te resulte cómodo trazar líneas. Puede ser un lápiz sobre papel o una aplicación de dibujo. Deja espacio alrededor de la primera figura para añadir detalles después. Una figura pequeña en el centro de una hoja puede quedarse sin sitio enseguida si decides convertirla en una escena grande.

Empieza con una sola forma y una consigna breve: “Voy a transformar este círculo de tres maneras”. No necesitas una regla ni un compás para esta propuesta. Las diferencias entre los trazos pueden convertirse en parte del dibujo en lugar de ser algo que debas corregir antes de continuar.

Ejercicio 1: tres vidas para un círculo

Dibuja tres círculos separados. En el primero añade un asa y una línea superior para sugerir una taza vista de lado. En el segundo prueba dos ojos y una boca para crear un personaje. En el tercero incorpora un tallo y hojas para convertirlo en una flor imaginaria.

Ahora cambia una sola decisión. Haz el asa más grande, coloca un ojo fuera del círculo o añade hojas de tamaños distintos. Observa cómo cambia la idea cuando conservas la figura inicial pero modificas un detalle.

Para una segunda ronda, intercambia los resultados: convierte la taza en un personaje o la flor en una lámpara. No hay una solución correcta. La consigna sirve para producir alternativas, no para comprobar si adivinaste un objeto.

Ejercicio 2: una calle de rectángulos

Traza tres rectángulos de alturas diferentes. Añade una puerta a cada uno y decide qué hay dentro: una biblioteca, una tienda de sombreros o una casa para un animal inventado. Usa ventanas, carteles y objetos pequeños para contar esa elección.

Después dibuja algo que conecte los edificios: una acera, un puente o un sendero. Puedes dejar el fondo vacío si prefieres concentrarte en las fachadas. Si empiezan a acumularse demasiados detalles, elige un solo edificio y continúa únicamente con él.

Una variante consiste en girar uno de los rectángulos. Puede dejar de ser un edificio y convertirse en un vehículo o en un cartel. Aprovecha el cambio en vez de intentar devolverlo al dibujo que habías previsto.

Ejercicio 3: un animal que no existe

Combina un óvalo para el cuerpo, un círculo para la cabeza y dos triángulos para alguna parte del personaje. Decide después para qué sirven: orejas, aletas, alas o una cola partida. Añade patas si las necesita, o inventa otra forma de desplazarse.

Ponle un nombre y dibuja un objeto que usaría. Una criatura con una cola enorme quizá necesite una silla diferente; una con muchas patas puede tener una colección curiosa de zapatos. El objeto introduce una segunda idea sin exigir que hagas una ilustración compleja.

Revisar sin borrar cada intento

Al terminar, elige un detalle que quieras conservar y otro que probarías de otra manera. Puedes escribir “me gusta esta ventana” o “la próxima vez haré el cuerpo más largo”. Evita convertir la revisión en una lista de todo lo que falta.

Para compartir una actividad distinta, consulta las ideas para dibujar en familia. Puedes adaptar allí cualquiera de estos ejercicios, por ejemplo haciendo que cada persona continúe una figura iniciada por otra.

Dibuja es una aplicación de dibujo creativo. En la página de Dibuja encontrarás una presentación del producto y más guías. Estos ejercicios se pueden hacer con los medios que ya tengas: lo esencial es elegir una forma, transformarla y decidir qué quieres explorar después.